Undead Labs, el estudio responsable de State of Decay, ha confirmado su separación de Microsoft y Xbox para convertirse en un estudio independiente y propiedad de sus trabajadores. La decisión llega tras la segunda ronda de despidos de Xbox de este año y supone el final de una relación de 15 años entre ambas compañías.
La independencia permitirá al estudio centrarse en el desarrollo de sus propios juegos y mantener una relación más directa con su comunidad. «La independencia nos acerca a nuestra comunidad y nos permite centrarnos en lo que más importa: hacer los mejores juegos que podamos», ha explicado Philip Holt, responsable del estudio.
Sin embargo, la reestructuración también ha supuesto despidos. Undead Labs ha confirmado que se ha visto obligada a despedir a «un número significativo» de empleados.
«Es difícil llegar a este momento sabiendo que no todas las personas que nos ayudaron a llegar hasta aquí podrán hacer el resto del camino con nosotros», ha señalado el estudio. Undead Labs ha añadido que se trata de profesionales a los que volvería a contratar «en un abrir y cerrar de ojos» y ha lamentado tener que sumar su anuncio a la larga lista de despidos que ha sufrido la industria.
State of Decay 3 sigue adelante
La separación de Xbox no afecta, por el momento, al desarrollo de State of Decay 3. Undead Labs mantiene su intención de comenzar una beta cerrada antes de que termine 2026, mientras que 2027 continúa siendo el objetivo de lanzamiento.
El juego seguirá formando parte de Game Pass, según confirmó Matt Booty, responsable de Xbox Studios, en su mensaje interno sobre la reestructuración. El título también cuenta ahora con un nuevo editor, aunque su identidad todavía no ha sido revelada.
State of Decay 3 continúa en desarrollo para PC, Xbox y PlayStation.
La separación pone fin a una colaboración que comenzó en 2013, cuando Xbox publicó el primer State of Decay. Microsoft adquirió Undead Labs en 2018, pocos días después del lanzamiento de State of Decay 2.