El ecosistema de Microsoft ha sufrido una sacudida sin precedentes. La directora ejecutiva de Xbox, Asha Sharma, ha comunicado de forma oficial de manera interna y a través de los canales corporativos el inicio del proceso de reorganización más agresivo e impactante en los analistas e historia de la marca de consolas. Esta maniobra de emergencia, justificada por la directiva bajo la premisa de que el negocio actual de la división «no es saludable», implicará el despido masivo de aproximadamente 3.200 trabajadores a lo largo del año fiscal, además de la desvinculación e independencia de cinco de sus estudios de desarrollo clave.
A diferencia de las reestructuraciones anteriores sufridas tras la adquisición de Activision Blizzard, en esta ocasión Microsoft no cerrará persianas ni cancelará los proyectos que ya han sido anunciados públicamente. En su lugar, el gigante tecnológico deshará de golpe la estrategia de expansión masiva que inició en la feria E3 del año 2018, admitiendo que la infraestructura interna de la compañía se había sobredimensionado y que la inversión en estudios de tamaño medio no estaba logrando el retorno económico esperado. De hecho, Sharma ha revelado un dato contundente: por cada dólar invertido en este tipo de equipos medianos, Xbox perdía una media de 64 centavos.
Adiós a la tutela de Microsoft: cinco estudios abandonan las filas de Xbox
La medida más sorprendente del comunicado radica en la emancipación de varios estudios de renombre que pasaron a formar parte de Xbox Game Studios durante los últimos años. Las operaciones se resolverán mediante dos vías de negocio diferenciadas:
- Regreso a la independencia: Los estudios Double Fine Productions (responsables de Psychonauts) y Compulsion Games (creadores del esperado South of Midnight) recuperarán su gestión interna. Ambas firmas volverán a ser estudios independientes, manteniendo la totalidad de los derechos de sus propiedades intelectuales (IP), sus catálogos históricos y recibiendo una inyección de fondos de contingencia por parte de Microsoft para financiar sus próximos proyectos mientras buscan nuevos editores independientes.
- Venta a nuevos editores: Las firmas Ninja Theory (autores de la saga Hellblade) y Undead Labs (que actualmente desarrollan State of Decay 3) pasarán a formar parte de un nuevo propietario y editor externo que se desvelará a finales de este verano. Los acuerdos firmados garantizan los fondos necesarios para terminar y expandir ambos desarrollos, pero liberan a los juegos de cualquier exclusividad con Microsoft, lo que implica que títulos como State of Decay 3 ya no estarán obligados a debutar de forma nativa en el catálogo del servicio de suscripción Game Pass.
- El caso de Arkane Lyon: El prestigioso estudio afincado en Francia, que se encuentra trabajando en el videojuego de Marvel’s Blade, también iniciará su proceso de salida del grupo. Debido a la estricta legislación laboral francesa, la dirección ha comenzado los procesos de consulta obligatorios con su comité de empresa para evaluar el destino del estudio, que podría oscilar entre una venta directa o una compra de acciones por parte de la propia administración local.
Estas desvinculaciones supondrán la pérdida automática de más de 300 puestos de trabajo directos dentro de la nómina global de Xbox, dejando a Playground Games como el único vestigio de aquella oleada de compras de 2018.
Reducción de la burocracia interna y rescate de Minecraft
El plan de Asha Sharma no solo afecta a los creadores de contenido, sino que golpeará con dureza a la infraestructura de la plataforma, la cual engloba los departamentos de marketing, hardware y la gestión de Game Pass. Según datos de la propia empresa, los equipos de la plataforma eran un 40% más grandes que al inicio de la presente generación de consolas, a pesar de que el número de usuarios activos y las horas de juego globales se habían reducido de forma paulatina. Sharma ha criticado la excesiva burocracia, desvelando que algunas decisiones técnicas debían pasar por hasta 14 capas de gestión intermedias, las cuales se recortarán de forma drástica a un máximo de cinco o tres niveles jerárquicos.
Para centralizar el control financiero y unificar el modelo operativo, Helen Chiang ha sido promocionada al nuevo cargo de Directora de Operaciones (COO), asumiendo el control directo de las pérdidas y ganancias de hardware, software y servicios. Bajo esta nueva estructura, los estudios Mojang (Minecraft) y King (Candy Crush) dejarán de reportar al jefe de contenido Matt Booty para pasar a rendir cuentas directamente ante la propia Sharma. Fuentes internas aseguran que la directiva considera que Minecraft ha estado severamente infrafinanciado en comparación con rivales directos como Roblox, por lo que la intención es reinvertir los ingresos de la marca en potenciar sus propias capacidades en lugar de utilizar el juego de bloques para tapar los agujeros financieros del resto de filiales.
Esta histórica reestructuración masiva de la división de videojuegos de Microsoft se ejecutará de forma escalonada a lo largo de todo el año fiscal, concluyendo de forma definitiva el próximo 30 de junio de 2027. Los recortes se saldarán con el despido total de 3.200 empleados en las divisiones de Activision, Bethesda/ZeniMax, Blizzard, King, Mojang y Xbox Game Studios, de los cuales los primeros 1.600 despidos se han hecho efectivos hoy mismo, lunes 6 de julio de 2026. A pesar de la drástica reducción de personal y de la salida de cinco de sus estudios periféricos, Microsoft mantendrá activos sus planes de producción de hardware para la consola Project Helix, la gestión continua de las suscripciones de Xbox Game Pass y el soporte financiero para los grandes desarrollos exclusivos de sus franquicias principales.