Por si alguien no está familiarizado con el término, el concepto ‘starter pack’, aunque parezca mentira, se dio a conocer a nivel mundial gracias a un meme. Los memes en cuestión eran una serie de objetos que representaban con un toque de humor los “imprescindibles” para formar parte de un grupo o llevar un estilo de vida. Este concepto tan simple ha ido evolucionando hasta ser adoptado para ser utilizado como un concepto algo más complejo: una lista de recursos, herramientas y funciones necesarias para poder empezar algo. De este modo se puede hacer el inicio más sencillo gracias a una serie de pasos que vayan ayudando al recién llegado a entender el producto. El concepto, obviamente, existía antes, por ejemplo lo que conocemos con el término anglosajón de onboarding, pero este otro término, también en inglés, se popularizó gracias a las redes sociales.
El concepto se empezó a utilizar en márketing como un método para ayudar al cliente a entender el producto o el servicio de una forma sencilla. En el entorno de plataformas web interactivas, se ha adoptado para guiar al usuario a entender los pasos que debe seguir para usar la plataforma o explicarles el producto en sí mismo o cómo utilizarlo.

Origen y evolución del concepto
Como decíamos, el concepto ya existía antes. Se comenzó a utilizar como kits de inicio, bundles o como configuraciones básicas si hablamos de webs o aplicaciones. Esto puede hacer referencia también a ventajas o beneficios para los clientes que acaban de llegar, para mejorar el inicio.
Si hablamos de aplicaciones o webs, este concepto de starter pack hace referencia a las instrucciones que se encuentran disponibles para activar algo o para entender la navegación, un poco en referencia al diseño UX.
Adaptación a plataformas web interactivas
Poniendo la mirada en el entorno digital, el concepto ‘Starter Pack’ ha tenido una reinterpretación como herramienta fundamental en el uso de plataformas web interactivas. Su utilización está enfocada a la guía del usuario en el conocimiento de la interfaz, que en muchas ocasiones requiere de unas explicaciones detalladas para poder entender su funcionamiento. Aplicado a este campo, se utiliza un término propio, onboarding, que viene a ser el proceso de bienvenida y adaptación, en este caso a una nueva web. Este onboarding va más allá de la mera explicación del funcionamiento; se busca también facilitar la interacción y que el cliente descubra el producto. Por eso es algo más que un recurso; se convierte en una estrategia para captar clientes.

Cómo se materializa el “Starter Pack” digital
El diseño del ‘starter pack’ digital se lleva a cabo gracias a diferentes recursos que hacen más fácil el inicio del usuario y su conocimiento de la plataforma. Podemos resumir más o menos en dos estos elementos, por un lado una orientación práctica para conocer el funcionamiento en sí y por otro, unos incentivos que ayuden a que el usuario participe.
- Guías y primeros pasos: para llevar a cabo esta parte más educativa, pueden utilizarse diferentes métodos, como tutoriales interactivos, guías paso a paso, e incluso, hacer un check list con los pasos que el usuario tiene que ir dando hasta lograr entender el funcionamiento de la plataforma. El objetivo principal es quitar el miedo a los primeros pasos, hacer ver que la navegación no es tan compleja como pueda parecer.
- Incentivos iniciales: Para hacer que el inicio no sea tan tedioso y animar al usuario en sus inicios, se ofrecen ciertos incentivos motivacionales. En sectores altamente competitivos como el del entretenimiento online, estos paquetes de bienvenida son la piedra angular de la experiencia. Por ejemplo, es común encontrar bonos de Giros Gratis de casino que permiten a los nuevos jugadores explorar los diferentes títulos de slots o probar la dinámica de las mesas en vivo sin comprometer su saldo desde el primer segundo. Estos incentivos actúan como una «red de seguridad» que permite al usuario familiarizarse con la volatilidad, las reglas del juego y la rapidez de los pagos, convirtiendo una experiencia potencialmente estresante en una de aprendizaje lúdico.

Beneficios para la experiencia de usuario
Sin duda alguna, el ‘starter pack’ ofrece grandes beneficios como experiencia de usuario ya que facilita las primeras etapas de este en sus inicios en plataformas interactivas, algo que no siempre es fácil. Es un método muy eficiente para eliminar esas primeras fricciones que suelen darse en los inicios, explicando paso por paso el funcionamiento y de este modo evitar esas dudas iniciales. Los beneficios van más allá, ya que si el inicio ha sido positivo, es mucho más probable que el usuario vuelva a donde se ha sentido a gusto y ha entendido el funcionamiento. Es decir, el ‘starter pack’ no es solo una explicación de inicio, sino que es un modo de generar compromiso con el cliente.
Riesgos y malas prácticas
Como todo aquello que se diseña para ser utilizado por los usuarios, el ‘starter pack’ también tiene sus riesgos. Si no se crea un onboarding acertado, puede que se consiga el efecto contrario, que el usuario quede perdido en el camino. Por eso, es importante que los pasos sean lo más claros posible. Por otro lado, si los incentivos no son los adecuados o resultan poco atractivos, no se consigue ese compromiso buscado y puede terminar causando rechazo en vez del engagement buscado.