Vale, no lo digo yo, pero se rumorea que si tu setup no tiene luces RGB, técnicamente ni siquiera eres un gamer de verdad. Así que no es raro que marcas como Elgato estén sacando cada vez más productos con lucecitas por todas partes. Y sí, ellos también han lanzado su propia tira LED: la Elgato Light Strip Pro.
Se trata de una tira RGB de dos metros pensada para streamers, con escenas programables y LEDs que se ven bien en cámara. Y lo cierto es que tiene bastantes cosas interesantes.

Sencilla pero completa
En la caja viene todo lo básico: la tira ya enrollada y conectada al controlador, cables, fuente de alimentación, manual y hasta algunos conectores extra por si te animas a personalizar la instalación. Todo viene en un embalaje muy simple, sin florituras, lo cual se agradece porque es más ecológico y va al grano.
Montarla es tan fácil como enchufarla y abrir la app Control Center de Elgato, que funciona tanto en PC como en móvil (y también en Mac, por si acaso). Desde ahí puedes cambiar el color, el brillo y elegir entre varias escenas preconfiguradas. Algunas tienen animaciones chulas y puedes ajustar cosas como la velocidad o los colores, pero otras son bastante básicas.

Si quieres ir más allá… toca programar
¿Quieres algo más personalizado? Pues Elgato tiene una herramienta aparte llamada Javascript Scenes Builder para que puedas escribir tus propias escenas. Aunque no sepas mucho de código, han intentado hacerlo accesible, con ejemplos y un “readme” para que no te pierdas del todo. Eso sí, todo esto se aplica solo a las luces, no esperes que puedas sincronizarlas con la música o que respondan a tu teclado o pantalla. Ah, y no vendría mal probar las escenas que te interesan antes de comprar, si tu idea es hacer algo muy específico con código.
Yo probé un poco la parte de scripting, pero al final me quedé con lo básico: cambiar colores a escenas ya hechas.

Pensadas para streamers
Lo que sí está claro es que estas luces están hechas con los streamers en mente. Las escenas se cambian desde Control Center con un tiempo muy similar al de las transiciones de OBS, así que puedes montarte un buen sistema para tener distintos ambientes con solo un clic. Si tienes un Stream Deck, puedes automatizarlo todo y hacer cambios en directo sin complicarte la vida.
Otra cosa que mola mucho: no parpadean en cámara. Muchas tiras baratas, o incluso algunas más caras, tienden a parpadear cuando bajas el brillo. Estas no. Puedes bajarlo bastante y seguirás teniendo buena iluminación sin quemar la imagen de tu webcam. Y aunque solo sea RGB, los colores se ven vivos y con buena profundidad, incluso en niveles bajos de intensidad. De todas las tiras que he probado últimamente, estas son de las más amigables para grabar.

Algunos detalles que marcan la diferencia
Algo que me gustó mucho es que tiene montones de puntos de corte, casi cada centímetro, lo que facilita muchísimo adaptarla a tu espacio. Eso sí, no puedes alargarla más allá de los 2 metros: si intentas enganchar más, simplemente deja de funcionar pasado ese límite.
Y un detalle curioso: ¡tiene imanes! Parece una tontería, pero es súper útil cuando estás probando dónde ponerla sin tener que pegarla directamente. El único problema es que los imanes no son muy fuertes, y el peso de la tira hace que se caiga si solo usas eso. Pero como ayuda para posicionarla antes de fijarla, está genial.

En resumen…
Cómprala si…
-
Quieres luces que se vean bien en cámara. Tienen buen color, no parpadean y se adaptan bien a setups pensados para streaming.
-
Te gusta personalizar: tiene muchos puntos de corte, y los imanes ayudan a montarla fácilmente antes de pegarla.
Déjala pasar si…
-
Quieres que las luces reaccionen al entorno, música o dispositivos. Esto no lo hace.
Por unos 60 € por dos metros, el precio está dentro de lo normal para este tipo de productos “gamer”. Y aunque no hace de todo, sí ofrece herramientas interesantes para creadores que quieren cuidar la estética de sus directos.