Han pasado solo unos días desde el lanzamiento global de Neverness to Everness (NTE) el 29 de abril de 2026, y ya estamos inmersos en su versión de lanzamiento en PC y móviles (con soporte también en PS5). Esta es una review en progreso: seguimos probando el juego a fondo, acumulando horas en la ciudad de Hethereau, y afinando impresiones mientras exploramos su mezcla de mundo abierto, anomalías sobrenaturales y sistemas gacha. Por ahora, el veredicto inicial es prometedor: no reinventa la rueda, pero la hace girar con estilo propio.
Un mundo que se siente vivo (y un poco loco)
NTE nos sitúa en Hethereau, una ciudad moderna y vibrante donde lo cotidiano y lo anormal conviven en el día a día. Anomalías de todo tipo —desde un carrete de película gigante hostil hasta un perro hecho de papas fritas que solo quiere compartir su comida, o maniquíes que proponen puzles inquietantes— pueblan las calles. Cuarenta años atrás, un “desastre de anomalías” cambió el mundo, y ahora los humanos con poderes (Espers) como nuestro protagonista, Esper Zero, se dedican a cazarlas. Lo que más sorprende es cómo la narrativa engancha desde los primeros minutos.
La historia principal combina humor absurdo, momentos serios, atmósferas unsettling y un lore que se siente coherente, no solo un pretexto para peleas. Los personajes tienen personalidad, y las side quests son una locura deliciosa: desde formar una banda con minijuegos de ritmo hasta subastas que derivan en batallas Pokémon-like o la saga del perro frito persiguiendo a un mapache ladrón. No es revolucionario, pero es entretenido y tiene corazón.
Exploración: “Anime GTA” que es mucho más
Muchos lo han llamado “anime GTA”, y sí, puedes robar coches y acumular estrellas de búsqueda y terminar en la cárcel. Pero reducirlo a eso sería injusto. El mundo abierto se siente vivo: NPCs caminando a sus trabajos, compañeros de equipo haciendo su vida por el mapa (y permitiendo “hangouts” espontáneos), coleccionables como aves que mejoran tu stamina, encuentros de anomalías y actividades variadas. Puedes decorar tu propia casa o café, gestionar un pequeño imperio tycoon, jugar en arcades o simplemente admirar las vistas. El mundo es vasto, detallado (gracias al Unreal Engine 5) y recompensa la exploración sin sentirse vacío. Es uno de los puntos más fuertes del juego y lo que más atrapa.
Gacha y monetización: Generoso para el jugador
Como todo gacha, NTE necesita generar buenos ingresos, pero su modelo esta entre los más amigables del género actualmente. Siempre sin dejar de ser un Gacha. El banner de personajes funciona como un tablero de juego: tiras dados y aterrizas en recompensas. Sin 50/50 en los limitados (el SSR garantizado es siempre el personaje featured), soft pity en 70 y hard pity en 90, con carry-over. Los dupes permiten elegir efectos, lo que es relativamente F2P-friendly. El banner de armas tiene sus particularidades (hard pity 80, garantía extra), pero muchas armas se farmean en el mundo. Hay cosméticos solo de pago y un battle pass premium, pero en el lanzamiento los devs han sido generosos con recursos. Veremos cómo evoluciona a largo plazo, pero la base es sólida y mejor que en otros títulos de la comeptencia.
Combate: Familiar pero con profundidad
El sistema de combate es accesible: equipo de cuatro, roles, elementos y acción rápida con dodges, counters y parries. Pero añade el Esper Cycle: un medidor que permite swaps entre personajes adyacentes en la rueda elemental, activando reacciones y skills de apoyo. Hay reacciones de tres elementos con efectos variados (slow, aumento de daño recibido, reducción permanente de break meter, etc.). Es como si ZZZ y Wuthering Waves hubieran ido de fiesta y mezclado ideas con toques de Genshin. Resulta fluido, reactivo y con techo para jugadores que quieran optimizar. Las betas anteriores se sentían más torpes; en lanzamiento ha mejorado notablemente.
Loop diario: Lo clásico con sabor a vida urbana
Misiones diarias/semanalas, dos tipos de stamina (una para progresión de personajes y otra semanal para actividades city-life), farmeo de artefactos (sin el infame RNG de substats al subir de nivel, ¡bendición!), gestión de café, subastas y más. No es revolucionario, pero es adictivo sin frustrar. Combina el grind típico de gacha con esa capa de simulación urbana que hace que loguearte sea agradable.
Conclusión provisional
Neverness to Everness no es el próximo Genshin Impact ni pretende serlo. Es un juego sólido, con un mundo abierto cautivador, una historia entretenida que mezcla tonos con maestría y sistemas gacha generosos. Tiene sus fallos —algunos puzles frustrantes, momentos de confusión inicial y la típica fórmula gacha que no gustará a todos—, pero ofrece suficiente personalidad como para merecer una oportunidad.Después de varias decenas de horas (y contando), nos inclinamos por recomendarlo, especialmente si te gustan los mundos urbanos vivos, las anomalías raras y un gacha que no te castiga tanto. Seguiremos actualizando esta review conforme avancemos en endgame, eventos y actualizaciones.¿Lo estás jugando ya? ¿Qué te está pareciendo Hethereau? Cuéntanos en los comentarios.





