Tras más de tres décadas desde el lanzamiento de la saga original, Bungie ha resucitado Marathon como un juego completamente distinto a sus raíces. En lugar de un shooter narrativo tradicional, el estudio ha optado por convertir la franquicia en un extraction shooter multijugador, un género que mezcla PvP, PvE, progresión persistente y alto riesgo en cada partida. Las primeras pruebas, entre previews, “server slam” y reviews tempranas, muestran un proyecto con una base muy sólida —especialmente en lo que respecta al gunplay— pero también con varios problemas de accesibilidad y diseño que podrían limitar su atractivo para el público general.
Un extraction shooter con ADN Bungie
En esencia, Marathon sigue la fórmula clásica del género. Los jugadores entran en un mapa con un equipamiento elegido previamente, exploran el entorno en busca de botín y objetivos, y tratan de escapar con todo lo obtenido antes de morir. Si logran extraerse con éxito, conservan el equipo; si caen en combate, pierden lo que llevaban encima.
El juego sitúa esta dinámica en Tau Ceti IV, una colonia abandonada que distintas facciones intentan explotar. Los jugadores encarnan a “runners”, individuos que han abandonado su cuerpo físico para habitar carcasas biosintéticas llamadas “shells”, cada una con habilidades específicas. Estas clases definen diferentes estilos de juego: desde perfiles ofensivos como Destroyer hasta opciones más especializadas como Assassin, centrada en la invisibilidad, o Triage, orientada al apoyo y la curación. También existe Rook, pensada para quienes prefieren jugar en solitario.
Aunque Marathon puede jugarse solo, está claramente diseñado para equipos de tres jugadores, donde las habilidades se complementan y la coordinación se vuelve clave para sobrevivir. Las partidas suelen durar entre 15 y 20 minutos, lo que crea un ritmo rápido de “entrar, saquear y escapar”. Este formato favorece la tensión constante y permite encadenar partidas con facilidad.

Gunplay excelente y tensión constante
Uno de los aspectos más elogiados en todos los análisis es el sistema de disparo, que mantiene la reputación de Bungie en el género. Las armas se sienten potentes, con retrocesos distintivos, impactos satisfactorios y una sensación de precisión muy cuidada. Este “tacto” característico del estudio, heredado de juegos como Halo y Destiny, sigue siendo uno de los mayores atractivos de Marathon.
Los enfrentamientos contra otros jugadores son descritos como algunos de los momentos más emocionantes del juego. El PvP directo —dos escuadras enfrentándose en pasillos estrechos o instalaciones oscuras— genera combates tensos donde el botín del equipo rival se convierte en la recompensa más codiciada.
Al mismo tiempo, el juego incorpora elementos PvPvE. Los mapas están poblados por enemigos controlados por la IA, que pueden representar una amenaza considerable si se subestiman. Atacar a estos enemigos puede revelar la posición del equipo y atraer a otros jugadores cercanos, creando situaciones impredecibles. En ocasiones, incluso un enfrentamiento entre dos escuadras puede atraer a estos enemigos al combate, complicando aún más la situación.
Este equilibrio entre jugadores humanos, enemigos de IA y objetivos de misión crea un ritmo táctico en el que no siempre conviene disparar primero.

Progresión y “one more run”
La estructura de progresión también juega un papel importante en el atractivo del juego. Cada partida permite obtener armas, mejoras y objetos de misión, que se utilizan para desbloquear nuevas opciones o completar contratos para distintas facciones.
Este sistema genera el clásico efecto de “una partida más” característico del género. Incluso cuando una misión termina en fracaso y se pierde equipo valioso, los jugadores suelen avanzar de alguna manera en la progresión general.
Además del botín encontrado durante las partidas, existen formas de progresión fuera del combate, como desbloquear acceso a mejor equipamiento en tiendas o ampliar la capacidad de almacenamiento. A largo plazo, el juego también plantea contenido de endgame, como una zona llamada Cryo Archive, pensada como desafío final para jugadores experimentados.
Sin embargo, Marathon también apuesta por un sistema de temporadas con reinicio de progreso, donde gran parte del avance se resetea al comienzo de cada nueva temporada. Esta decisión divide opiniones: algunos jugadores valoran empezar cada temporada en igualdad de condiciones, mientras que otros consideran frustrante perder parte del progreso conseguido.

Un mundo visualmente espectacular
Otro punto fuerte del juego es su apartado artístico. Marathon destaca por un estilo visual muy marcado, lleno de colores fluorescentes y estructuras artificiales que contrastan con la naturaleza alienígena del planeta.
Los edificios, armas y personajes presentan una estética casi “bubblegum”, con paletas de colores intensas y diseños deliberadamente artificiales. Este enfoque le da una identidad visual fuerte y diferenciada frente a otros shooters multijugador.
Las facciones también contribuyen a enriquecer el universo del juego. Cada una tiene su propia iconografía, estética y objetivos, lo que ayuda a construir una narrativa de fondo. Aunque la historia no ocupa el centro de la experiencia —como sería en un juego para un jugador— sí aporta contexto a las misiones y contratos que reciben los jugadores.
Este trasfondo narrativo, combinado con escenas, diálogos y textos desbloqueables, genera un mundo que muchos jugadores encuentran intrigante, incluso si gran parte del lore queda en segundo plano frente a la acción.
Problemas de interfaz y accesibilidad
A pesar de sus puntos fuertes, Marathon presenta varios problemas importantes que se repiten en prácticamente todos los análisis.
El más evidente es su interfaz de usuario, que muchos describen como confusa y sobrecargada. Los menús están llenos de iconos similares, opciones poco claras y numerosas pestañas que requieren tiempo para comprenderse. Gestionar inventario, mods o equipamiento puede resultar frustrante, especialmente en momentos de presión.
Incluso tras varias horas de juego, algunos jugadores siguen teniendo dificultades para identificar objetos o moverse con soltura por los menús. Esta complejidad se extiende también a otros sistemas, como los objetivos de misión o los árboles de progresión, que a menudo están poco explicados.
En general, Marathon parece exigir un alto nivel de dedicación inicial, lo que podría alejar a jugadores más casuales.

Dificultad y barrera de entrada
El diseño del juego tampoco facilita la adaptación de nuevos jugadores al género. Los extraction shooters ya son conocidos por su dificultad y por el riesgo constante de perder el equipo obtenido, y Marathon no intenta suavizar demasiado esta experiencia.
El juego ofrece poca orientación inicial, obligando a los jugadores a aprender por ensayo y error. Sistemas complejos, objetivos poco claros y la necesidad de comprender la dinámica PvPvE pueden hacer que las primeras horas resulten confusas.
Además, el tono competitivo de la comunidad también contribuye a esa dificultad. A diferencia de otros juegos del género donde la cooperación ocasional entre equipos puede ocurrir, los enfrentamientos en Marathon suelen terminar rápidamente en traiciones o emboscadas.
Todo esto apunta a que el título probablemente atraerá más a jugadores hardcore que al público casual.
Algunos problemas de diseño y jugabilidad
Aunque el gunplay es excelente, no todo en la jugabilidad está a la misma altura. Algunos jugadores han señalado problemas con la geometría de los escenarios y el movimiento, como quedarse atascado en partes del entorno o tener dificultades al escalar superficies.
También existen mecánicas que pueden resultar frustrantes, como el daño por caída relativamente severo o el sistema de calor que limita el movimiento si el jugador corre demasiado.
Por otro lado, el sistema de clases —aunque funcional— no parece especialmente innovador. Las habilidades de los distintos personajes, como invisibilidad o curación, cumplen su función pero no destacan frente a otros hero shooters.
Un proyecto prometedor, pero aún en evolución
En su estado actual, Marathon parece un juego con un potencial considerable, pero que todavía necesita refinamiento. Su base —gunplay sobresaliente, estética llamativa y un bucle de juego adictivo— es sólida y atractiva para los fans del género.
Sin embargo, los problemas de interfaz, la complejidad de sus sistemas y la falta de accesibilidad inicial podrían limitar su alcance si no se abordan con futuras actualizaciones.
También existe cierta incertidumbre sobre su futuro como juego de servicio en vivo. El mercado está lleno de títulos que intentan seguir ese modelo sin conseguir mantener una comunidad activa a largo plazo. Bungie tiene experiencia en este terreno gracias a Destiny, pero el éxito de Marathon dependerá en gran medida de su capacidad para ofrecer contenido constante y mejorar la experiencia base.
Por ahora, las primeras impresiones apuntan a un juego que ya resulta muy divertido para quienes se sumergen en él, pero que aún necesita pulirse para alcanzar todo su potencial. Si Bungie consigue mejorar sus sistemas más problemáticos, Marathon podría convertirse en uno de los extraction shooters más importantes de los próximos años.