El estudio independiente Low Drag Labs ha revelado oficialmente el primer vistazo a Minimo, un título que promete revolucionar el género multijugador. Su propuesta es tan sencilla como caótica: combinar la magnitud de un mundo compartido con la estructura de un roguelike, condensando toda la experiencia en partidas intensas de 30 minutos.
Caos cooperativo a gran escala
A diferencia de los MMO tradicionales que requieren meses de dedicación, Minimo apuesta por la inmediatez. En cada sesión, hasta 200 jugadores son lanzados a un mundo generado de forma procedimental donde el progreso es comunitario. A medida que el grupo cumple objetivos y derrota jefes, se desbloquean nuevas regiones y la dificultad aumenta para todos los presentes en tiempo real.
«Queríamos capturar la magia de los grandes momentos de los MMO y comprimirla en algo rápido, social y rejugable», explica Jon Selin, cofundador del estudio.
Características principales de Minimo
El juego no solo destaca por su formato, sino por una variedad de opciones poco común en el género indie:
- 50 clases jugables: Los jugadores pueden alternar entre roles de combate, apoyo o incluso artesanos. Podrás desde lanzar bolas de fuego hasta «atacar con guantes de cocina» o inspirar a tus aliados con música.
- Sesiones de 30 minutos: Diseñado para los hábitos de juego modernos. Entras, dejas tu huella en el mundo y sales.
- Mundo compartido y evolutivo: Cada partida es diferente gracias a los mapas aleatorios y a que las decisiones del grupo afectan al desarrollo de la incursión.
- Veteranos al mando: El estudio está formado por Jon Selin y Mike Hines, veteranos de la industria de los MMO que ahora trabajan de forma remota bajo el sello de Low Drag Labs.
Minimo se presenta como una alternativa para aquellos que extrañan la escala social de los juegos online clásicos pero no disponen del tiempo que estos suelen exigir.