La guerra galáctica entra en una fase crítica. Con la nueva actualización gratuita «Maquinaria de opresión», Super Tierra ha puesto sus ojos en Cyberstan, el hogar original de la amenaza mecanizada. Este nuevo frente de batalla no es solo un mapa más: es un desafío urbano e industrial donde la supervivencia de los Helldivers será puesta a prueba como nunca antes.
El regreso de un enemigo legendario
La gran sorpresa de este aniversario es el retorno de los Cíborgs, la facción icónica del primer juego, que vuelven con diseños renovados y unidades letales:
- Agitadores: Líderes tácticos que coordinan a las tropas enemigas en el fragor de la batalla.
- Radicales: Soldados cibernéticos especializados en el combate cuerpo a cuerpo extremo.
- Motor Vox: Una auténtica pesadilla de metal; una máquina de guerra pesada que requerirá la máxima coordinación del equipo para ser destruida.
Nuevas mecánicas: Cada vida cuenta
A diferencia de otros sectores, la campaña hacia Cyberstan introduce un riesgo estratégico global. Se ha implementado un contador de refuerzos limitado para toda la comunidad: cada muerte de un Helldiver afecta directamente al progreso de la liberación del planeta. Esta mecánica eleva la tensión, convirtiendo la supervivencia en una prioridad táctica por encima de la fuerza bruta.
Guerra urbana y el nuevo Bono de Guerra
Los jugadores deberán adentrarse en densas ciudades industriales, destruir mega fábricas y derribar símbolos de la tiranía autómata para frenar la producción de tropas enemigas.
Para ayudar en esta misión suicida, ya está disponible el nuevo Bono de Guerra «Disruptores del asedio», cargado con herramientas defensivas y equipo especializado para sobrevivir al fuego pesado de los Cíborgs.